sábado, noviembre 27, 2010

lunes, noviembre 15, 2010

Un tonto en Cuba

lunes, octubre 04, 2010

Moluro

domingo, agosto 01, 2010

viernes, julio 02, 2010

Bauluzada

viernes, junio 18, 2010

El camello

Cuando hablo con mis niños, les cuento que estoy en África.

Al pequeño Alexander le digo:

- Cuando vengas conmigo te voy a comprar un camello.
- Sí, un camello pequeñito – me responde él.

Quisiera que en la mente de mis hijos siempre quede el recuerdo de haber vivido una infancia mágica y así, cuando con el tiempo su vida llegue a ser monótona y absurda, recuerden que hay un hechizo capaz de convertir una jornada gris e insípida en el día más apasionante. Tan sólo es necesario echarle un poquito de imaginación. Por eso, cuando mi familia venga a Libia, les compraré un camello.

(Memorias de un náufrago empedernido, Javi Manuel Valiente Caballero)

viernes, mayo 28, 2010

Prescripción

En primer lugar, algo acerca de la ironía. No se deje dominar por ella, y menos que en cualquier otra ocasión, en los momentos de esterilidad. En los que sean fecundos, procure aprovecharla como un medio más para comprender la vida. Empleada con pureza, también la ironía es pura, y no hay por qué avergonzarse de ella. Pero si usted siente que le es ya demasiado familiar y teme su creciente intimidad, vuélvase entonces hacia grandes y serios asuntos, ante los cuales ella quedará siempre pequeña y desamparada. Busque la profundidad de las cosas: hasta allí nunca logra descender la ironía... Y cuando la haya llevado así al borde de lo sublime, averigüe al mismo tiempo si ese modo de entender la vida brota de una necesidad propia y esencial. Pues entonces, bajo el influjo de las cosas serias, acabará por desprenderse de usted -si es algo meramente accidental-; o bien -si es que realmente le pertenece como algo innato- cobrará fuerza, y se convertirá en un instrumento serio para incluirse entre los medios con que usted habrá de plasmar su arte. (Cartas a un joven poeta, 1903, Rainer Maria Rilke)